La modernidad de Marruecos llega a los billetes y monedas
La moneda de Marruecos es el dírham marroquí. Como en cualquier país, la temática de sus billetes y monedas refleja su idiosincrasia, con diferentes motivos y referencias tanto a la riqueza cultural como natural, al tiempo que muestran la efigie del rey y el emblema del reino.
Aunque la intención del Banco de Marruecos siempre ha sido renovar las monedas y billetes cada diez años, lo cierto es que han transcurrido más de 12 años desde la emisión del anterior billete de 100 dírhams. Había llegado el momento de reflejar la evolución del país en sus múltiples aspectos y para ello, nada mejor que enmarcar los avances en la moneda de curso legal.
Así, en noviembre de 2023 aparecía un nuevo billete de 100 dírhams y nuevas monedas de 10, 20, medio dírham, 1 dírham, 5 dírhams y 10 dírhams, y en enero de 2024 se ponía en circulación un nuevo billete de 200 dírhams. La sorpresa no se hizo esperar para los amantes de la numismática ya que, entre sus grandes novedades, estaba la aparición de la mujer por primera vez en la historia de los billetes marroquíes y las más avanzadas medidas de seguridad.
El Sáhara y la mujer
En el nuevo billete de 100 dírhams, puesto en circulación el 24 de noviembre de 2023, se intenta reflejar el desarrollo social y económico del país, además de su predisposición al diálogo y el entendimiento con los países africanos.

En su diseño se presenta la imagen del actual rey de Marruecos, Mohamed VI, así como el emblema del reino y detalles geométricos que se han inspirado en las puertas y los arcos que adornan la mezquita de Hassan II en Casablanca.
En el reverso del billete, por su parte, aparece una vista de la Plaza de la Máshur en Laayoune y la autopista que conecta Dakhla y Tan-Tan, así como representaciones de las tradiciones inmemoriales del festival regional anual del Moussem de Tan Tan.
En el anterior billete de 100 dírhams aparecían hombres montados en camello que ahora se han sustituido por mujeres andando y portando banderas de Marruecos, con el añadido de que es la primera vez que una figura femenina aparece en un billete o moneda marroquí, lo que le aporta aún más valor simbólico.
Otra de las características de estos billetes -producidos íntegramente por los expertos del Bank al-Maghrib, el Banco de Marruecos- que han despertado cierta curiosidad, son los avanzados elementos de seguridad que contienen. Entre ellos, el hilo de seguridad de efecto dinámico tridimensional, la tinta magnética de colores cambiantes, el patrón geométrico en ambas caras, una imagen oculta e impresiones en relieve, además de un sistema de reconocimiento para personas invidentes.
Nuevas monedas y billete de 200 dírhams
Junto con la incorporación de los billetes de 100 dírhams a la sociedad también se ha producido la fabricación de una nueva serie de monedas, en un reflejo de la buena marcha del país, tanto en el ámbito económico, como en el social, el cultural e incluso el deportivo.

Siguiendo con la política de renovación del dinero marroquí, en enero de 2024 también salió a la luz el nuevo diseño de los billetes de 200 dírhams, que en esta ocasión subraya la modernidad de Marruecos, su desarrollo económico e industrial, y su disposición hacia el progreso a través de grandes infraestructuras.
Coincidiendo con el 80 aniversario de la presentación del Manifiesto de la Independencia, el nuevo billete lanzado al mercado sigue conservando su tradicional color azul. En el reverso se puede observar la torre Mohamed VI y una vista del aeropuerto internacional Marrakech-Menara, así como motivos que recuerdan el desarrollo digital e industrial de Marruecos.
En el anverso aparece el retrato del rey Mohamed VI, el escudo del Reino y una vista del puente Mohamed VI que, inaugurado en 2016, conecta Salé con Rabat y es el mayor puente atirantado de África. Además, también aparecen detalles arquitectónicos inspirados en las tradicionales puertas marroquíes, símbolo de identidad cultural del país.
El dírham en la historia
En Marruecos se pueden encontrar billetes de 20, 50, 100 y 200 dírhams, y monedas de 5, 10 y 20 céntimos, y de medio, 1, 2, 5 y 10 dírhams. Antes de 1882, fecha en la que se acuñó la moneda oficial del país, Marruecos tenía monedas de cobre denominadas falus; de plata conocidas como dírhams; y de oro, que recibían el nombre de benduqi.
Desde la época medieval, el dírham marroquí se usaba en el mundo islámico. En el siglo XVIII los monarcas alauitas, precursores del actual Reino de Marruecos, utilizaban un dírham de plata que coexistió con todas las monedas árabes.
Durante los protectorados francés y español se utilizaban francos, que fueron implantados en 1920, y también las pesetas eran aceptadas, pero tras la independencia, en 1960, el país creaba el Bank al-Maghrib, responsable de la política monetaria del país, y volvía a introducir el dírham como moneda oficial, si bien el franco no dejó de circular hasta 1974.
En 1960 se acuñaron monedas de 1 dírham de plata, y cinco años más tarde de 1 y 5 dírhams de níquel. En 1974 aparecían las monedas de 1 a 50 céntimos y 1 dírham, hechas de aluminio, bronce-aluminio y cuproníquel. Y posteriormente aparecieron las primeras monedas bimetálicas de 5 y 10 dírhams, mientras que las monedas de un céntimo dejaron de ser acuñadas, aunque no llegaron a desaparecer del todo de la circulación.
Las monedas que están hoy en circulación fueron acuñadas en 2002, fecha en la que se introdujo una nueva moneda de 5 dírhams. En cuanto a los billetes, hoy en día conviven tanto los que reflejan la figura de Mohamed VI como aquellos más antiguos, en los que aparece la figura de su padre, el anterior rey Hassan II. A pesar de ello, estos últimos cada vez se observan menos, ya que van siendo retirados paulatinamente por los bancos, que introducen los nuevos en su lugar.
Billetes y monedas en curso
Los colores de los billetes no han cambiado en estos años, aunque sí que se han renovado sus motivos. El billete de 10 dírhams es de color violeta y es el único de curso legal en Marruecos en el que todavía aparece el rey Hassan II, mientras que el reverso luce un laúd y sombrero tradicional marroquí.
Por su parte, el billete de 20 dírhams, también de color violeta, aparece la ciudad de Casablanca con la mezquita de Hassan II, mientras que en el de 50 dírhams, de color verde, está dedicado al mundo rural. En él aparecen una almazara, un árbol de argán, las cataratas de Ouzoud y la figura de un halcón.
El antiguo billete de 100 dírhams te transporta, con su color marrón, a la arena del Sáhara, con la reunión anual de los pueblos nómadas en el Moussem de Tan Tan. Y en el antiguo billete de 200 dírhams, de color azul, se encuentra el puente de Tánger y el faro del cabo Espartel.
En cuanto a las monedas, aparece Mohamed VI con la leyenda “Reino de Marruecos” y el nombre del monarca en árabe. En las monedas de menor valor aparece el escudo real de armas y en las monedas de 5 y 10 dirhams muestran algunos de los principales monumentos del país.
Las monedas de 10 y 20 céntimos son doradas y están elaboradas de acero recubierto de latón, pero apenas son utilizadas. Las monedas de medio y 1 dírham, elaboradas en acero niquelado, tienen una tonalidad plateada, con la curiosidad de que la moneda de medio dírham es la única en la que no aparece la imagen del rey, luciendo en su lugar unos peces nadando entre corales.
Las monedas de 5 y 10 dírhams son bimetálicas. Elaboradas en cuproníquel y oro nórdico, combinan las tonalidades plateadas y doradas, mostrando la mezquita de Hassan II en Casablanca y la ciudad de Kalaat M’Gouna respectivamente.
Con la llegada de los nuevos billetes de 100 y 200 dírhams, y las nuevas monedas, Marruecos muestra al mundo su modernidad y el desarrollo en diferentes ámbitos, reflejando por primera vez a la mujer marroquí. Vientos de cambio para un país que muestra su potencial cultural, medioambiental y social, representándolo a través de lo que más a mano está entre la población y el instrumento que más se ve a diario por millones de persona: su dinero.







