El Visa For Music de Rabat llena de música y baile la ciudad
Rabat se llenó de música y baile por unos días. Con la nueva edición del Visa For Music, se celebraron más de 70 conciertos en un festival que tiene como objetivo descubrir nuevos talentos dentro de la música africana y de Oriente Medio.
Jazz, folk, música acústica y urbana, folclore popular… todos los géneros son bienvenidos en el Visa For Music, un festival de música que año tras año bate récords de interés y participantes. A lo largo de los últimos diez años, contando también el encuentro digital que tuvo lugar en 2020 como consecuencia de la pandemia, se han celebrado 332 conciertos, por donde han pasado más de 2050 artistas de casi 100 países diferentes. Un impulso increíble para impulsar al sector musical de África y Oriente Medio, y la oportunidad única de escuchar al talento musical internacional y bailar todos los ritmos.

Décima edición
Cada año, el jurado del Visa For Music selecciona a los artistas que participarán en el festival, de entre los centenares de solicitudes que se presentan. El programa de este año, celebrado del 2 al 25 de noviembre, ha incluido más de 70 conciertos, además de 15 conferencias, 4 cursos de formación y talleres abiertos al público.
Las actividades tuvieron lugar en el Instituto Cervantes, el hotel Onomo Terminus y el Instituto Francés de Rabat, convertidos por unos días en una torre de Babel donde todo el mundo hablaba el idioma común de la música. Porque si algo tiene el Visa For Music es la gran expectación que despierta en Rabat, transformada en el punto neurálgico de la industria musical y cultural.
Los conciertos que se han desarrollado en la décima edición del festival han tenido como escenarios los emblemáticos Théâtre Mohammed V, la Salle Bahnini, el Cinéma Renaissance, el Café La Scène y los dos escenarios que se colocaron frente al hotel Onomo Terminus. Durante los cuatro días que duró el certamen más de 2000 profesionales internacionales, llegados de los cinco continentes, fueron testigos de cómo Rabat baila al son de todos de todos los ritmos imaginables.
Cada artista desarrolla su talento en un showcase de unos 40 minutos de duración, siempre en directo y ante el público. Durante la tarde, se puede asistir a los conciertos, que habitualmente están destinados a la música electrónica. Y ya por la noche, en los afters, los DJ mantienen el ambiente festivo. Para locales y extranjeros, es la oportunidad de bailar hasta la madrugada, y para los artistas es una ocasión única para realizar networking con los profesionales de la industria.
Este año, además, el Visa For Music ha sido muy especial, ya que todo lo recaudado ha sido destinado al fondo marroquí que asiste a las víctimas del terremoto del pasado 8 de septiembre, lo que ha sido muy bien acogido por los miles de espectadores que se dieron cita para ver a los artistas emergentes que tratan de hacerse un hueco en el panorama musical y otros más consagrados en sus respectos países que buscan darse a conocer internacionalmente.

Presencia de España
En el Visa For Music se dan cita promotores, managers y artistas de todas las latitudes. Este año, el festival ha establecido una alianza con The Spanish Wave, un proyecto de internacionalización de talento español. La iniciativa tiene como reto ayudar a impulsar el lanzamiento internacional de artistas y bandas emergentes españolas a través de su participación en los más destacados festivales internacionales, donde están presentes los profesionales de la industria nacional e internacional, además de las más destacadas agencias de contratación, promotoras y sellos discográficos.
La presencia de España en el festival ha sido más importante que nunca. La recepción oficial, bajo el nombre de “Meet the Spaniards!”, estuvo organizada por el Instituto Cervantes en colaboración on The Spanish Wave.
En el debate “International Creators Dialogue”, participó Noelia Salas, del IAE. Se habló sobre el impacto de las plataformas digitales y los servicios de streaming en el consumo musical mundial. La remuneración de los autores musicales y los modelos de ingresos también estuvieron sobre la mesa. Y sobre los escenarios del Visa For Music de Rabat estuvieron presentes el quinteto español de flamenco Maruja Limón y los artistas Antía Muíño y Pipo Romero, todos ellos con una propuesta muy personal, que tuvo un gran impacto entre los presentes.

La música en la calle
Además de la amplia agenda de música en directo, donde se han propiciado encuentros de los grandes dirigentes del sector musical con los artistas internacionales y se han desarrollado mesas de debate sobre la industria musical actual, la música ha trascendido los escenarios y ha salido a la calle.
Tres pasacalles han recorrido las calles de Rabat durante los cuatro días que ha durado el Visa For Music. Un espectáculo colorista que ha llevado el encanto carnavalesco de África y el Caribe a los habitantes de Rabat en desfiles que han recorrido el centro histórico de la ciudad.
Durante unos días, Rabat se llena de música y baile con el Visa For Music. Artistas de todo el mundo se reúnen en los escenarios más destacados de la ciudad, en un festival que tiene como objetivo dar a conocer los nuevos talentos de la música africana y de Oriente Medio, y servir como punto de encuentro entre los artistas internacionales y la industria musical. Rabat ha vibrado en la décima edición de un festival que está más vivo que nunca.







