Kitesurf en Marruecos: los mejores lugares para practicarlo
Marruecos tiene más de 3000 kilómetros de costa y, por su localización y sus condiciones naturales, muchas de sus playas son perfectas para la realización de kitesurf, convirtiéndose en auténticos paraísos para los amantes de este deporte.
Los vientos procedentes del Atlántico, el clima templado y su extensa costa virgen hacen que cada vez más personas elijan Marruecos para deslizarse sobre el agua con la ayuda de una cometa de tracción. El viento se mantiene constante prácticamente todo el año, especialmente desde abril a noviembre, dada la situación de Marruecos, entre las Azores y del desierto norteafricano, y especialmente en verano numerosos kitesurfistas ponen rumbo a Marruecos para disfrutar de su deporte favorito.
En cuanto a la temperatura del agua, puede oscilar ligeramente según el lugar escogido. En Essaouira, por ejemplo, el agua se mantiene sobre los 20 grados, mientras que en otros lugares, como Dakhla, más al sur, la temperatura es más cálida. Fuera de los meses estivales, puede ser recomendable un traje de neopreno.
Los mejores escenarios para el kitesurf
El kitesurf se puede practicar en numerosas playas de Marruecos, distribuidas a lo largo de su costa. En muchas de ellas, además, hay centros donde alquilar el equipo y también escuelas para aprender o mejorar en este deporte. Estos son algunos de los lugares más recomendables para su práctica, tanto si eres principiante como si ya te consideras todo un experto:
Essaouira
Essaouira es conocida como la capital eólica de África y su bahía es la más famosa de Marruecos para la práctica del kitesurf. Su inmensa playa de arena cuenta con centros donde alquilar el material o contratar a un monitor para aprender los secretos de este deporte en su nivel más inicial o mejorar el estilo.
Además, la brisa atlántica que baña la ciudad hace que la temperatura no sea demasiado elevada en verano, lo que resulta muy agradable. De abril a septiembre, el viento está asegurado.
Tánger
Las playas de Tánger, tanto en su parte atlántica como en la Mediterránea, son perfectas para la práctica del kitesurf, ya que las condiciones del viento son ideales como consecuencia de su cercanía con las montañas del Rif y el Estrecho de Gibraltar.
La playa urbana de Tánger suele ser la elegida por muchos kitesurfistas y aunque no existe ninguna prohibición al respecto, conviene evitarla en los meses de la temporada alta de verano, cuando hay más bañistas.
Cuando predomina el viento del este es muy agradable la práctica de este deporte. Además, hay personas que eligen realizar kitesurf durante unos días en las playas de Tánger cuando llegan o se van de Marruecos, coincidiendo con el principio o final de sus vacaciones, ya que desde esta ciudad parten ferries a la Península Ibérica.
Cap Spartel
Situado cerca de Tánger, en este punto el Mar Mediterráneo pasa a ser el Océano Atlántico, lo que se convierte en un valor añadido más para quienes buscan practicar el kitesurf en una zona de naturaleza salvaje.
La playa preferida por los amantes de este deporte se llama Achakar y está orientada al Oeste, lo que asegura vientos del Norte, Noroeste y Oeste, que en ocasiones pueden llegar a ser fuertes.
En otoño e invierno, las olas suelen ser más grandes. En cualquier caso, alojarse en esta zona no es difícil, ya que cuenta con pequeños hoteles y bed&breakfast, así como alojamientos privados.
Tahaddart
A medio camino entre Tánger y Asilah se encuentra la desembocadura del río Tahaddart, donde practicar kitesurf en su preciosa laguna. Hasta aquí llegan numerosos alumnos de escuelas de Tarifa, que suelen programar excursiones en esta zona.
En esta zona, el viento está asegurado, sobre todo en primavera y verano, pero hay que tener en cuenta que, fuera de los meses estivales, no hay ningún personal dedicado a la seguridad de los deportistas.
Moulay Bousselham
Este pequeño pueblo, situado entre Tánger y Rabat, se llena de amantes del kitesurf en los meses de verano, ya que cuenta con una playa situada en los humedales más amplios de Marruecos, una zona en donde también se dan cita los observadores de aves.
Practicar el kitesurf rodeado de aves, en aguas poco profundas y tranquilas, es uno de los valores añadidos de este espacio de Marruecos. Si tienes pensado acudir, mejor comprueba las previsiones de los niveles de viento el día anterior.
Dar Bouazza
En el pueblo de pecadores de Dar Bouazza, al sur de Casablanca, se dan cita los surfistas, pero cuando los vientos son más fuertes también los kitesurfistas reclaman su lugar.
La mejor época para encontrar vientos del noreste o noroeste, que permiten disfrutar de este deporte, es la primavera. Sin embargo, en invierno a veces es difícil hacer frente a los vientos racheados o cruzados.
En esta zona hay mucho espacio para que los kitesurfistas puedan despegar y aterrizar, pero en la marea baja hay que tener cuidado con las rocas escondidas en el agua. Lo mejor es esperar a que haya viento del sur para mayor seguridad.
Otra posibilidad es desplazarse hasta Dar Kouch, en el extremo norte de la bahía, donde los kitesurfistas esperan a la marea alta para asegurarse el lanzamiento, evitando así el fondo rocoso, plagado de erizos.
Oum Rabia
Situada al sur de Casablanca, la desembocadura del río, en la ciudad de Azemmour, ofrece un buen lugar para hacer kitesurf, especialmente cuando los vientos del norte comienzan a ser más fuertes. La playa, conocida como Lalla Aicha El Bahria, ocupa una extensión de 15 kilómetros en un entorno virgen que conforma un increíble paisaje.
El Jadida
La antigua Mazagan, situada al sur de Casablanca, tiene una playa urbana que es muy famosa entre los kitesurfistas. En este terreno se puede realizar un fácil despegue y aterrizaje, pero hay que evitar los fines de semana y las vacaciones de verano, cuando se llena de bañistas y jóvenes jugando al fútbol. Por esta razón, en el periodo estival muchos amantes de este deporte se desplazan hasta Haouzia, situada un poco más al norte.
En invierno, las olas alcanzan hasta 3 metros y el viento hace que el agua esté muy agitada, mientras que con vientos del sur las olas son ideales para surfear, pero las corrientes pueden ser peligrosas.
Oualidia
Al sur de El Jadida se encuentra esta preciosa laguna, con preciosos bancos de arena y aguas poco profundas, que cuando reciben el viento del norte se convierten en el lugar ideal para practicar kitesurf. Solo hay que tener cuidado con las fuertes corrientes cuando está bajando la marea.
En esta zona, los deportistas se pueden alojar en pequeños hoteles y alojamientos privados, disfrutando de un ambiente tranquilo y buenos restaurantes con excelentes mariscadas muy bien de precio.
Otra opción es acercarse a la laguna de Sidi Moussa, al norte de Oualidia, que ofrece vientos del norte. Es perfecta para los principiantes, que aún así deben tener cuidado con la aparición de rocas en la marea baja. En invierno, para acceder a la zona, se hace necesario un 4×4 para sortear los pantanos, las dunas y la marea alta.
Moulay Bouzerktoune
Este pueblo, famoso por la práctica de surf, cuenta con vientos muy fuertes y olas perfectas para surfear. Sin embargo, cuando el viento sopla muy fuerte y es racheado, los kitesurfistas tienen complicado despegar y aterrizar.
En cualquier caso, cuando las previsiones indican un viento moderado, resulta muy divertida la práctica del kitesurf en esta zona, aunque hay que tener cuidado con los surfistas que están siempre presentes en esta zona, independientemente de la época del año. Y para los amantes de los paisajes bonitos, nada como dirigirte al norte, hasta encontrar una preciosa playa virgen con dunas de arena que te recordarán al desierto.
Sidi Kaouki
Su enorme playa de arena acoge fuertes vientos de abril a septiembre, lo que provoca grandes olas y un ambiente muy agradable, sin aglomeraciones. Los deportistas encontrarán zonas de estacionamiento, y también coquetos cafés y restaurantes.
En esta playa, los amantes del kitesurf pueden elegir entre diferentes zonas para practicar su deporte favorito, algunas más venosas y rocosas que otras, por lo que todos los gustos estarán cubiertos.
Tamri
Esta playa de arena se encuentra a los pies de un bonito acantilado. Lo ideal es aparcar junto a la carretera y caminar por el acantilado hasta la playa, que tiene viento constante.
En la parte sur de la playa suele haber fuertes vientos y aguas agitadas, pero a medida que nos acercamos al norte la situación mejora. Muchos kitesurfistas acuden a esta zona en los meses de invierno, evitando así julio y agosto, que es cuando acude la población local a darse un baño.
Taghazout y Agadir
Taghazout es ampliamente conocida por los amantes del kitesurf, por sus olas en invierno, que permiten aprovechar al máximo su larga playa de arena. El viento, sin embargo, no es tan fuerte como en Essaouira, aunque es racheado y tiende a levantarse un poco más tarde como consecuencia del calor.
Esta playa urbana se llena de gente en verano y, aunque no está prohibida la práctica del kitesurf, conviene evitar estos meses. Más allá del periodo estival, los interesados pueden combinar en esta zona la práctica del kitesurf, el surf y el yoga, ya que existen numerosas escuelas que enseñar las tres disciplinas, ofreciendo alojamiento en villas tradicionales.
Dakhla
Dakhla posee infinidad de playas para realizar kitesurf, aunque carece de infraestructura turística. Esta zona, situada cerca del desierto del Sahara, es el lugar por excelencia donde practicar este deporte, junto con Essaoouira.
Dakhla debe su fama su preciosa laguna en medio del desierto, con aguas cristalinas de un color azul verdoso ideal. Sus vientos son constantes entre abril y octubre, lo que combinado con los bancos de arena convierten a este terreno en el lugar perfecto para quienes se inician en el kitesurf.
En esta zona, además, se puede disfrutar de excelente infraestructura y servicios, desde escuelas a alojamientos especialmente pensados para kitesurfistas. Esto la convierte en uno de los lugares más atractivos para los kitesurfistas internacionales que buscan disfrutar al máximo. La mejor época es entre marzo y octubre, cuando el viento está asegurado y las temperaturas son primaverales, lo que permite la práctica del deporte en neopreno corto.
Asilah
Al sur de Tánger, Asilah recibe los vientos alisios en los meses estivales, lo que convierte a sus playas en lugares perfectos para los kitesurfistas de un nivel intermedio o experto.
A los kitesurfistas internacionales se le unen cada vez más deportistas marroquíes, quienes vuelan con su cometa especialmente de abril a noviembre, la mejor temporada para practicar kitesurf, independientemente de tu nivel. Y cuando se es principiante, nada mejor que contratar clases con un experto. Los precios pueden variar en función de si los cursos son en grupo de varias personas, en grupos más pequeños o privados.
Al principio, no es necesario comprar el equipo, ya que se puede alquilar. Para aprender basta con tener una tabla, una cometa, una barra de kitesurf, un arnés y un traje de neopreno, Después, bastará con escoger el lugar donde practicarlo. A lo largo de la costa marroquí hay innumerables y bellísimos lugares donde divertirte con el agua y el viento, independientemente de la época del año.







