L’Iglesia, un templo católico reconvertido en hotel en El Jadida
¿Alojarse en una antigua iglesia católica? En Marruecos es posible en el hotel L’Iglesia, un antiguo templo católico desacralizado y reconvertido en alojamiento. Este curioso establecimiento sigue la estela del movimiento inglés llamado “champing”, que consiste en alojarse en iglesias en desuso. De esta manera se consigue poner en valor el patrimonio arquitectónico, dando utilidad a antiguos templos que merecen conservarse en las mejores condiciones.
El Jadida, un lugar lleno de historia
El hotel L’Iglesia está situado en una antigua iglesia del siglo XIX dedicada a San Antonio de Padua, al lado del puerto de El Jadida, la ciudad fortificada que fue levantada en el siglo XVI y donde se puede observar un curioso equilibro entre la cultura africana y la europea.
Bajo el antiguo nombre de Mazagán, la que en su día fue una de las primeras ciudades de los exploradores en el África occidental tuvo su momento de esplendor en el siglo XIX, cuando presumía de numerosas iglesias, mezquitas, sinagogas y consulados. Una muestra plural que hoy le ha llevado a ser Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
L’Iglesia se encuentra en pleno de centro de la ciudad, a solo unos pasos de la ciudadela, la mezquita de la ciudad portuguesa, la iglesia de La Asunción y la cisterna. Estas son algunas de las atracciones turísticas de El Jadida, situada a tres horas en coche de Marrakech o a solo una hora de Casablanca, donde se encuentra el aeropuerto internacional Mohammed V. El hotel dispone de servicio de limusina para que los huéspedes se trasladen cómodamente desde este punto al alojamiento o a la inversa.

El encanto de dormir en una iglesia
La mayoría de las habitaciones del hotel están situadas en lo que antiguamente fue la iglesia, mientras que otras se encuentran en un edificio anexo, que en su día ocupó el consulado de EE.UU. Sorprenden los techos altos de las estancias y el encanto de la decoración del hotel, que como la propia ciudad refleja una mezcla de la tradición portuguesa y marroquí.
Los delicados azulejos y los impresionantes candelabros, al estilo de los hoteles de Lisboa, se entremezclan con radios y relojes antiguas, y otros objetos decorativos procedentes de los anticuarios de la ciudad, además de espejos con marcos barrocos, paredes estucadas, entramados tallados en madera y arcos de medio punto, que nos recuerdan que estamos en Marruecos, tierra de artesanos por excelencia.
El hotel posee 14 habitaciones, todas ellas con su propia decoración, al estilo de los años 30 y basada en antigüedades encontradas en los bazares y camas de hierro forjado. Ocho de las habitaciones están ubicadas en la antigua iglesia y cinco en el anexo.
De entre 25 y 50 metros cuadrados, hay habitaciones con vistas al océano, a la antigua ciudad portuguesa y a las murallas. Las suites de lujo, una situada en el templo y otra en la capitanería, con capacidad para alojar a una familia con dos niños, dejan pasar la luz a raudales, a través de sus enormes ventanales.

Mucho más que un alojamiento
L’Iglesia pretende ser mucho más que un hotel boutique al uso. Su objetivo es que los huéspedes tengan una estancia inolvidable, lo que incluye una apuesta gastronómica única. El restaurante del hotel, conocido como La Capitainerie y situado a los pies de las murallas, presenta una amplia carta de platos. Está especializado en comida mediterránea marroquí, y presenta pescado y marisco recién pescado y frutas de temporada, que se pueden degustar en una preciosa terraza salpicada con palmeras y olivos.
Quien quiera disfrutar de una puesta de sol única puede acceder al bar situado en la terraza de la Capitainerie, con unas inmejorables vistas a la playa, el puerto y la ciudad antigua. Y al lado del campanario de la antigua iglesia, la terraza permite deleitarse con vistas de 360 grados sobre la ciudad.
Entre las estancias del hotel también destaca la biblioteca y el salón, donde disfrutar de una tranquila velada con música clásica y jazz. El spa, por su parte, es el sitio perfecto para darse un masaje tras una jornada de turismo. El alojamiento organiza visitas guiadas al zoco y recorridos culturales por las ciudades de El Jadida y Azemmour, además de paseos a caballo por la playa, clases de surf y recorridos con quads.
No es de extrañar que muchos huéspedes regresen año tras año, atraídos por una atmósfera que recuerda a otra época, pero con las comodidades de un hotel moderno, que tiene en el servicio amable al huésped su mejor garantía de éxito.

Otras iglesias desacralizadas
En Marruecos conviven mezquitas, con iglesias católicas y sinagogas. Además de L’Iglesia, reconvertida en hotel, actualmente existen otras cuatro iglesias desacralizadas, a las que se les ha dado diferentes usos.
La iglesia de Martil, construida en los años 40, en la época del protectorado, y abandonada treinta años más tarde, fue restaurada a finales del siglo XIX y reconvertida en el centro cultural Lerchundi. El edificio acoge una biblioteca universitaria, que atrae a estudiantes de diferentes nacionalidades. Su amplio programa cultural incluye desde cursos de idiomas o matemáticas, a exposiciones, representaciones teatrales, conferencias o debates.
La iglesia de Santa Bárbara, de Youssoufia, hoy se ha convertido en el Kaos Temple y recoge obras iconográficas del artista español Okuda San Miguel, que se mueven entre el surrealismo, la naturaleza y el existencialismo. El resultado es una muestra pop que trata de reflejar que el arte se sobrepone a las banderas religiosas o culturales.
Otro ejemplo de templo desacralizado lo encontramos en la iglesia del Sagrado Corazón de Casablanca, construida entre 1930 y 1959. Tras haber sido restaurada por estudiantes de Bellas Artes con la ayuda del Ayuntamiento de Ámsterdam, ciudad hermanada con Casablanca, hoy es un espacio cultural donde se celebran conciertos, exposiciones, desfiles de moda o conciertos de música electrónica.
Finalmente, también en Casablanca, en la antigua medina, se encuentra la antigua iglesia española de la Buenaventura, levantada a finales del siglo XIX, aunque dejó de ser un templo católico en 1968. Desde entonces el templo fue ocupado por familias sin recursos, hasta que en 2016, y dentro del proyecto de rehabilitación de la medina, fue transformado en Casa de la Cultura, acogiendo representaciones teatrales, entre otros eventos.
L’Iglesia es el hotel que ocupa la iglesia de San Antonio de Padua, en El Jadida. Hoy es un hotel de lujo para personas que quieran disfrutar de la tranquilidad de un oasis, a un paso de las principales atracciones turísticas de la ciudad. Sus luminosas habitaciones, su ecléctica decoración, su exquisita gastronomía, sus vistas, su spa y las actividades que organiza el alojamiento son algunos de los motivos por los que numerosas personas se hospedan en este hotel boutique año tras año.
Un paseo por L’Iglesia
Pasear por el hotel L’Iglesia es disfrutar de un oasis de paz en un espacio ecléctico, en el que los huéspedes descubren el encanto de alojarse en una antigua iglesia convertida en el templo del descanso (click para ampliar cada imagen).







