Hotel Izza Marrakech: de la artesanía al puro arte
Iza Marrakech es un glamuroso hotel en la medina de Marrakech que combina la arquitectura tradicional de un riad marroquí con la inspiración del diseñador de interiores Billl Willis. Las instalaciones también esconden una galería de arte, lo que convierte a este lugar en un pequeño oasis que congrega artistas reconocidos y emergentes, amantes de la artesanía marroquí y personas que buscan vivir las tradiciones en un entorno de lujo.
El riad se compone de catorce habitaciones conectadas por tres patios, donde las piscinas y las fuentes proporcionan el frescor necesario para conformar un espacio de calma tras un intenso día de turismo y compras. Pero si algo llama la atención de los huéspedes es su terraza, colgada sobre la medina y considerada una de las azoteas más mágicas de la ciudad. Un auténtico vergel y perfumado por plantas aromáticas para asomarse al cielo más estrellado que puedas imaginar.

Artesanía en el detalle
Cada habitación, que lleva el nombre de un icono cultural, es diferente a las demás, pero todas tienen en común una decoración exquisita de estilo tradicional, que combina el zellige, el tadelakt y los arabescos hechos a mano por artesanos locales.
En la habitación Allen Ginsberg predomina el techo de vigas de madera que contrasta con el imponente cabecero azul cobalto y el suelo de baldosas hexagonales de terracota con incrustaciones de zellige cortadas a mano. En la de Leila Alaoui, los huéspedes se sorprenden con su baño de tadelakt y su bañera escalonada, mientras que en la habitación Cecil los armarios de madera noble comparten espacio con tres ventanales y un elegante escritorio.
La habitación Thalitha Getty presenta un arco decorativo con arabescos a modo de cabecera y una moldura de yeso tallada a mano que remata la habitación. Y en la de Grace Jones el cabecero de tela y madera noble hecho a medida compite con la extravagante bañera de cobre con patas y las baldosas con incrustaciones de zellige. Mires donde mires, el arte está presente en el alojamiento.

Una oferta gastronómica única
La gastronomía también juega un papel protagonista en Izza Marrakech. Subiendo a la azotea encontramos Noujoum, un restaurante en donde degustar un exquisito menú formado por platos de la cocina tradicional marroquí bañados con influencia europea y estilo mediterráneo.
El menú de temporada se apoya en productos locales y sostenibles, seleccionados cuidadosamente por el chef Paul Weaver y convertidos en auténticas exquisiteces por el jefe de cocina Ahmad El Hardoum. Los proveedores son los vendedores del zoco de Marrakech y las granjas orgánicas locales, así como el propio huerto situado en la azotea del establecimiento.
A la oferta gastronómica, de nivel Michelin, se le unen los mejores vinos y cervezas locales y cócteles personalizados, en un lugar inmejorable para disfrutar mientras cae el sol y se encienden las estrellas. En el Bill’s Bar, las paredes de zellige y tadelakt están talladas a mano y sirven de base para una preciosa iluminación con velas.

Del descanso al arte
Tras un intenso día de turismo y compras, el hammam del hotel sirve para relajarse del bullicio de la ciudad. En el alojamiento existe la posibilidad de darse masajes revitalizantes, relajantes o reparadores, así como disfrutar de calor seco, vapor, exfoliación o aromaterapia con los mejores productos cosméticos. También está a disposición del huésped uno de los más completos y mejor equipados gimnasios de la medina.
En este sentido, existe un firme compromiso por parte del alojamiento con la calidad y el medio ambiente. Muchos de los ingredientes que se utilizan en Izza Marrakech proceden de fuentes orgánicas y son traídos directamente desde el Valle de Ourika, lo que contribuye a que la población local mantenga su trabajo.
Pero si hay un aspecto que hace aún más especial al alojamiento es su pasión artística. En sus instalaciones se puede contemplar una extensa colección de más de 300 obras de arte contemporáneo, tanto tradicionales como digitales.
En el conocido como Museo de la Medina de Izza se muestran las obras de artistas consolidados y emergentes, y sus instalaciones también sirven para presentar exposiciones individuales y colectivas. Destaca la que probablemente sea una de las exposiciones físicas más importantes del mundo de arte NFT (Token No Fungibles) impresas, y por las piezas digitales, generativas e impulsadas por IA.
Entre las piezas más interesantes que se exponen destaca la serie “Les Marocains” de Leila Alaoui, la serie “Amazonia” de Sebastiao Salgado, los retratos en movimiento del artista etíope Yatreda y las creaciones de IA de Refik Anadol, que se pueden observar en la terraza del alojamiento.
Izza Marrakech es un lugar de encuentro de artistas, empresarios, escritores, músicos y mentes creativas, que se mezclan con los visitantes para disfrutar de la hospitalidad de un alojamiento único, capaz de integrar artesanía, arte y el lujo del descanso. Un lugar marcado por la inspiración del diseñador de interiores Bill Willis y que descansa sobre la artesanía tradicional local y una inmejorable oferta culinaria para ofrecer al huésped la mejor de las estancias.







