Zocos de Fez: un recorrido por los oficios de la medina
Tras las murallas de Fez se esconde una de las medinas más grandes del mundo y, según la UNESCO, una de las mejores conservadas del mundo árabe. Recorrer sus diferentes zocos es la mejor forma de encontrar la esencia misma de la ciudad.
Los diferentes talleres y comercios especializados que saldrán a nuestro paso venden productos muy variados, desde cosméticos tradicionales hasta madera, tejidos, alfombras, cuero y adornos de metal o cerámica. Y todo ello en un ambiente mágico, que invita a descubrir los oficios artesanales que aún se mantienen vivos. Para ello, nada mejor que adentrarse sin prisa, esperando una sorpresa detrás de cada esquina.
Los zocos imprescindibles de Fez
Muchos de los nombres de los zocos que se encuentran en la medina ayudan a reconocer la actividad comercial que protagoniza cada zona, pero lo cierto es que no existen fronteras exactas para delimitarlos.
Estas callejuelas laberínticas se entremezclan hasta convertirse en una amalgama de colores, sonidos y olores que esconden la sabiduría ancestral y un exotismo que nos traslada a siglos atrás. Un lugar donde, en muchos casos, lo hecho con las propias manos es su gran valor diferencial.
La mejor manera de recorrer los zocos de Fez es asumir desde el principio que no existe una sucesión cerrada de calles que haya que completar. La medina está formada por un entramado denso de callejuelas donde transcurre buena parte de la vida cotidiana de la población local.

Nejjarine
Nejjarine es un lugar privilegiado para contemplar el trabajo de la madera. En sus talleres se realizan trabajos de carpintería y resulta mágico ver cómo las piezas van tomando forma ante tus ojos gracias a las manos artesanas, en un oficio transmitido de generación en generación. Aquí puedes encontrar objetos tan diversos como mesas de café, trabajos de marquetería o el moucharabieh, la típica celosía de madera con intrincados diseños geométricos que cierra ventanas, balcones o miradores, permitiendo ver sin ser visto.
Souk Attarine
Souk Attarine, también conocido como el zoco de los perfumes, es un mercado histórico que se remonta al siglo XIII. Antiguamente estaba especializado en medicinas tradicionales, y hoy sus comercios venden aguas perfumadas y aceites. Su calle comercial está enmarcada por dos grandes puertas de madera, que se cierran al finalizar la jornada comercial. Los domingos suele estar menos masificado y se respira un ambiente más tranquilo.

Place Seffarine
En la plaza Seffarine el protagonista es el metal. Los artesanos del cobre elaboran bandejas y teteras trabajadas a mano, además de calderos, cubos y jarrones en hierro, cobre y plata. La concentración de talleres hace de este espacio el lugar perfecto para quien quiera ver un artesano trabajando en vivo, con herramientas que no han variado desde hace décadas. Verás que en ocasiones solo necesitan de un pequeño yunque y un martillo para dar forma a la pieza y transformarla en una auténtica obra de arte.
Souk el-Henna
El nombre de este zoco hace referencia a la henna, y aquí se pueden encontrar todo tipo de productos orientados a la belleza y la cosmética, aunque también encontrarás venta de remedios medicinales y cerámica artesanal. Se trata de uno de los mercados tradicionales más antiguos y tranquilos de la medina. Muchos viajeros vienen buscando kohl, agua de rosas, henna o el rhassoul, una arcilla natural de las montañas del Atlas que se usa desde hace siglos en la cosmética tradicional para el cuidado de la piel y el cabello. Pasear por su plaza o disfrutar de su ambiente a la sombra de sus grandes árboles supone un respiro en medio del bullicio de la medina.
Kissaria Serrajine
Este mercado tradicional es perfecto para quien busca tejidos o indumentaria tradicional marroquí. Sedas, brocados, pasamanería trenzada, babuchas y caftanes bordados, elaborados de la forma tradicional y muchos de ellos de gran calidad, conforman una auténtica explosión de colores. Es muy difícil mantener el móvil en el bolsillo ante la tentación de hacer fotos espectaculares.
Souk Tillis
Si buscamos alfombras, Souk Tillis es el lugar al que debes dirigir tus pasos. Elige un día en el que no tengas prisa, ya que las alfombras son una de esas artesanías que conviene elegir con calma, disfrutando del proceso. Valora los diferentes diseños, la calidad de las piezas y el tiempo que se ha empleado en su elaboración. Y si el dueño del comercio te invita a un té para explicarte todo a su ritmo y enseñarte los diferentes diseños, no dudes en aceptar.

Curtidurías de Chouara
Las curtidurías de Chouara son una de las imágenes más icónicas de los oficios artesanales de Fez. En ellas se trabajan pieles de oveja, vaca y cabra mediante procedimientos tradicionales. Lo mejor es acudir por la mañana y observar el trabajo desde las terrazas de edificios próximos. Más que un lugar de compras, es una oportunidad para contemplar una actividad artesanal que sigue formando parte del tejido productivo de la medina.
Qué comprar en Fez
Fez es un buen lugar para llenar la maleta de artesanía marroquí. Entre las compras más habituales están las alfombras, los objetos de cuero, las babuchas, los caftanes y otros tejidos tradicionales, además de piezas de madera, marquetería, cobre y latón. También la cerámica ocupa un lugar destacado, mientras que la decoración basada en el zellige permite llevarse a casa una muestra de uno de los elementos más reconocibles de la arquitectura de la ciudad.
Entre todas estas artesanías destaca el llamado azul de Fez, presente sobre todo en la cerámica y la alfarería. Platos, cuencos, fuentes y otras piezas se decoran con este característico color azul, convertido en una de las señas de identidad de la artesanía local.
Para quienes prefieran objetos de uso cotidiano, las opciones son igualmente variadas, desde lámparas y bandejas de metal hasta artículos de cuero, textiles o pequeñas piezas de madera. Si no vas buscando un recuerdo especial, las ideas surgen a cada paso. Solo hay que dejarse llevar por los materiales, los colores y el trabajo artesanal para encapricharse de cada pieza.
Horarios y mejor momento para visitarlos
Los horarios de los comercios no son fijos y, de hecho, pueden variar según el establecimiento. En Fez conviene tener en cuenta, además, que algunas zonas comerciales terminan su actividad antes de anochecer.Para recorrer los zocos, ver la actividad artesanal y disfrutar del ritmo vibrante de sus calles, lo mejor es visitarlos por la mañana.
A última hora de la tarde la medina adquiere otro ritmo y resulta menos atractivo pasear por los zocos sin un objetivo concreto. No intentes estirar la jornada hasta ver que cierran los comercios porque lo realmente interesante de la medina es vivir su intensidad a plena luz del día.
En Fez puedes realizar todas las compras que desees. Pero incluso aunque no tengas en tu mente gastarte unos dirhams, merece la pena simplemente perderse por las callejuelas de la medina y observar su ajetreo diario. Puede que te sientas como un viajero en el tiempo porque en determinados rincones nada parece haber cambiado desde hace siglos. Y en eso reside, precisamente, el encanto de la medina.







