Sirât, rodada en el desierto de Marruecos y camino del Oscar
Sirât es la película española elegida por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas para representar a España en la categoría de Mejor Película Internacional en los premios Oscar de la academia de Hollywood. Dirigida por Óliver Laxe, es una coproducción hispanofrancesa que tiene el desierto de Marruecos como escenario, y a pesar de su reciente estreno, ya puede presumir de haberse hecho con el Premio del Jurado en la última edición del Festival de Cannes.
Gran parte de Sirât fue rodada en varias localizaciones marroquíes, principalmente en los paisajes desérticos de Erfoud, aunque también aparece el aeropuerto de Moulay Ali Cherif (Er-Rachidia) y Er-Rich, al norte de Marruecos.
Paralelamente, también se eligieron distintos escenarios de Teruel y los Monegros, en Zaragoza, para el resto del rodaje. Así, el árido paisaje de la Rambla de Barrachina, de casi 65 hectáreas, se convirtió en el escenario de una rave en pleno desierto marroquí por obra y gracias de los efectos especiales.

El desierto como protagonista
La película es un drama emocional en el que un padre, interpretado por Sergi López, acude junto a su hijo pequeño (Bruno Núñez) a una rave en Marruecos en busca de Mar, su otra hija, desaparecida desde hace meses. Las circunstancias obligarán a padre e hijo a recorrer el terreno más árido de Marruecos, atravesando el desierto del Sáhara hacia Mauritania. Una durísima travesía que convierte a este paisaje desolado y al sol implacable en un personaje más de esta película, que propone al espectador una aventura que serpentea constantemente entre el terreno físico y el plano espiritual.
El director de fotografía de la película, Mauro Herce, ha querido dejar constancia de que el polvo del camino, las montañas escarpadas, el terreno árido y el sol abrasador es el nexo que une a los personajes con su destino, y se lo recuerda a cada momento al espectador a través de las pieles curtidas de los protagonistas, las grietas que se abren bajo sus pies y un viaje interminable en coche persiguiendo sus objetivos.

El espectador puede llegar a sentir el calor abrasador, el polvo del camino y esa sensación de sudor pegajoso, en una tierra en la que los personajes se enfrentan a sus propios fantasmas frente a un mundo occidental que parece estar desmoronándose. No en vano el término “Sirât” significa “camino” o “sendero en árabe, algo que está permanentemente presente en el film.
Aunque la película inicialmente se iba a llamar “After”, finalmente el director decidió llamarla “Sirât” al darse cuenta de que el viaje que refleja la película se acerca a la definición marroquí que se hace sobre el Sáhara: “un desierto que te da, quitando”.

Predilección por Marruecos
Óliver Laxe siempre ha sentido predilección por Marruecos, un país en el que ha vivido varios años antes de trasladarse a una aldea casi deshabitada de Lugo, donde actualmente reside. De hecho, varias de sus películas están rodadas en diferentes escenarios marroquíes, como Todos vosotros sois capitanes, su ópera primera, que estuvo filmada en Tánger en el año 2010. Seis años después llegaría su segundo trabajo, Mimosas, rodada en las montañas del Atlas.
En 2022, Laxe, en colaboración con su productora, Mont Fleuri, con sede en Casablanca, viajó a África a explorar posibles paisajes en los que se podría rodar su nueva película. Y los encontró, pero tenían la dificultad añadida de que eran sitios muy alejados de cualquier lugar habitado, con un acceso complicado para llevar a cabo una logística eficiente. Al final el rodaje fue posible, pero el equipo tuvo que reducirse a un centenar de personas.
El punto de partida de las cuatro semanas de rodaje fue el aeropuerto de Moulay Ali Cherif, ubicado en Er-Rachidia, y continuó en Er-Rich y los paisajes desérticos de Erfoud. También se rodó en Marruecos la última secuencia, para lo que el equipo tuvo que desplazarse hasta Bouarfa. El guion exigió llevar un tren de carga de carbón desde Uchda hasta una vía abandonada de esta localidad. En la escena final aparecen extras marroquíes, que llevan escrita su propia historia en los surcos de su cara y sus manos.
Otra de las dificultades añadidas fue el excesivo calor que hacía en el desierto, ya que la película fue rodada en el verano de 2024. El equipo tuvo que enfrentarse a algunos fenómenos meteorológicos que aparecen en la película, como las tormentas de arena y la lluvia en pleno desierto, lo que no les impidió seguir el calendario de rodaje como estaba previsto.

Una película tan radical como arriesgada
Sirât es la película más arriesgada y radical de Óliver Laxe, que convierte la música y el paisaje desértico en el hogar de los protagonistas, mientras que la vida y la muerte mantienen un íntimo diálogo. Todo ello hace que el film esté llena de controversia, tal y como ha demostrado público y crítica desde su estreno. Términos como “durísima” o “desencarnada” son los más utilizados para referirse a ella, subrayando la intensidad de una experiencia que permanece en la memoria mucho después de que caiga el telón.
Sirât es un film original de Movistar Plus+. Ha sido producido en colaboración con El Deseo -la productora de los hermanos Agustín y Pedro Almodóvar-, Filmes Da Ermida, Uri Films y 4A4 Productions. Y hoy, tras decidirse que representará a España en la carrera hacia los Oscar, se puede ver tanto en la plataforma como en los cines. Quien quiera ver el desierto más salvaje de Marruecos, y saber cómo es una rave en un terreno tan inhóspito, tiene en esta película la ocasión perfecta para hacerlo sin moverse del sillón.







