Huda, la rapera hispanomarroquí que une fronteras
Huda es una artista que desafía lo convencional. Hija de padres marroquíes y madrileña de nacimiento, la cultura de ambos países está presente en su música, que tiene la capacidad de unir culturas y saltar fronteras.
Esta rapera, que fusiona influencias del rap y el trap con unas letras que hablan de su propia historia, es especialista en captar y expresar emociones. Nacida en Vallecas y criada en Usera, su carrera musical comenzó a tomar forma en la adolescencia, cuando escuchaba a otros raperos, apuntaba las letras de sus canciones en sus cuadernos escolares y soñaba con ser uno de ellos. “Poco a poco las cosas van sucediendo sin que una se de cuenta”, señala la artista. Y el tiempo le dio la razón.
Crítica social y perspectiva de género
Los comienzos siempre son difíciles. La vida también lo es para una mujer, hija de inmigrantes, que tiene que enfrentarse día a día a los prejuicios de la sociedad. Quizá por ello Huda comenzó a formar parte del colectivo Free Sis Mafia, que agrupaba a mujeres raperas comprometidas con la crítica social.
Pero su música, que recoge la esencia del rap más competitivo y la protesta desde la perspectiva de género, no solo la sirvió como vehículo de empoderamiento, sino que la permitió presentar ante el público las experiencias de las personas racializadas.
Su primer álbum, con el que se dio a conocer a su público, fue “Primer Plato”, y desde entonces no ha parado de publicar música y colaborar con los más importantes artistas del rap nacional, abriéndose un hueco en el panorama underground madrileño y luego nacional, donde su nombre se escribe en mayúsculas por derecho propio.
Poco después llegó su segundo álbum, “Jamila”, que lleva el nombre de su madre. En él, Huda no escribe en primera persona, pero las canciones hablan de experiencias cercanas, dando como resultado temas tan carismáticos como sinceros, con los que ha conseguido conectar con el público. “Jamila es un álbum especial e íntimo. No es una dedicatoria a mi madre en sí, pero expresa todo lo que me ha enseñado. Mis valores y mi conducta. Huda en estado puro”, apunta la artista.
Marruecos siempre presente
Jamila tiene canciones que recuerdan sus orígenes marroquíes, como “Aleluya”, con un toque autobiográfico, o “Cómo no”, que comienza con un audio de su madre. Es un álbum que ha supuesto un punto de inflexión en su carrera, donde el árabe convive con el castellano en busca de una atmósfera en la que aparecen sus raíces de una manera muy orgánica, derrochando autenticidad. “Con este trabajo. Que es un camino de emociones constantes, vamos a llorar y vamos a bailar”, señalaba Huda en la presentación de su trabajo.
El rap de Huda, que desafía lo convencional, es un reflejo de lo que es ella misma: pura esencia, sin artificios. Como hija de dos mundos, siempre a caballo entre dos continentes, las canciones fluctúan entre emociones, desde el enfado y la rabia a la indiferencia, para llegar a la transparencia y la liberación de rodearte de quienes te quieren bien. Y todo ello con un sonido muy distintivo, que ha logrado captar la atención y el aplauso de público y crítica.
“Es bonito tener la oportunidad de pertenecer a varios sitios del mundo, aunque, al final, nunca acabas perteneciendo del todo a ninguno. En mi caso han sido mis padres los que tuvieron que emigrar. Yo lo he vivido desde cerca y como mi música habla mucho sobre mí y de todo lo que me rodea, no podía ser menos en mi inventario. No siento una responsabilidad. Es simplemente una suerte poder contarlo de esta manera, a veces casi un deber”, manifestaba Huda en una entrevista.
Una trayectoria imparable
Hoy, Huda ya no tiene nada que demostrar. Su voz, llena de carisma, ha pasado de ser la promesa del rap a una de las más respetadas del panorama nacional, lo que demuestra su evolución como artista y su forma de conectar con un público amplio, deseoso de escuchar sus canciones.
Y es que Huda tiene una gran habilidad para fusionar los ritmos más tradicionales con los sonidos más modernos del rap, trascendiendo fronteras con unas letras cargadas de mensajes que invitan a la reflexión, en un contacto íntimo entre la artista y la persona que escucha todo lo que su música tiene que decir.
Talento, innovación, fuerza… la música de Huda bien podría definirse con cualquiera de estos adjetivos. Su capacidad ha revolucionado el género del rap, llevando a gala la originalidad como valor añadido. Su sonido, minimalista y poco sutil, sigue destilando frescura y autenticidad.
Huda es hija de dos mundos: Marruecos y España. Una rapera que desafía fronteras para expresar sus sentimientos, que no dejan indiferente. Su rap se clava en el alma gracias a unas letras que, aunque no sean completamente autobiográficas, reflejan experiencias cercanas. Una artista que ha conseguido crear un estilo propio y auténtico, y ha sabido labrarse una trayectoria imparable.







