Higo chumbo, la “fruta de los pobres” en Marruecos
El higo chumbo y la chumbera son conocidos por múltiples nombres. Al árbol se le llama también nopal, higuera de India, tunal, higuera de pala o tuna chumbera, y a sus frutas tunas. En la provincia de Sidi Ifni, al higo chumbo se le conoce como aknari y, en general, en Marruecos es conocido como “la fruta de los pobres”, ya que es muy habitual tener estos frutos en casa, por su alta producción.
El precio del higo chumbo se ha mantenido tradicionalmente bajo, pero últimamente se ha disparado, especialmente en las grandes ciudades, dando lugar a un gran descontento entre la población. Tanto, que en muchos lugares ya comienzan a considerarlo una fruta inaccesible.
Hasta hace unos meses, el precio del kilogramo oscilaba entre 6 y 8 dírhams, dependiendo de la región donde se produjera la venta. Hoy en día se está llegando a pagar hasta 240 dírhams en algunos mercados más exclusivos. Un aumento significativo que tiene su causa en la propagación de la cochinilla, que ha dañado las cosechas, y el efecto de las sequías, que ha afectado a las chumberas, hasta el punto de que muchas de ellas se han echado a perder.
En España y Marruecos
La chumbera fue una de las especies traídas más tempranamente desde América y hoy crece en todo Marruecos. El árbol tiene unas hojas grandes y gruesas, con espinas. En ellas surgen las flores que después darán paso a las frutas.
Del Nuevo Mundo llegó a España, primero a Canarias y luego a Sevilla, y de ahí se extendió al resto del país, convirtiéndose en un recurso alimenticio para las clases más pobres de las ciudades españolas.
A Marruecos llega en el siglo XIX, propagándose rápidamente por todo el país. Hoy en día, cuando llega el verano, los vendedores pasan por las calles vociferando que tienen higos chumbos, y las mujeres salen a comprarles las piezas. En muchas ocasiones son hábilmente peladas por el vendedor con una navaja, ya que el higo chumbo cuenta con espinas que pueden lastimar las manos que lo manejan. Es por ello que muchos vendedores ponen previamente esta fruta exótica, rugosa y colorida a remojo en agua, con el objetivo de que las espinas se desprendan y sea más fácil su manejo.
Así, es habitual tener en las casas higos chumbos pelados en la cocina, llenando con su fresco olor toda la casa y esperando el momento de ser degustados por su poder refrescante.
En Marruecos, la chumbera se encuentra, sobre todo, en la región de Ait Baamrane y representa un potencial de ingresos en las regiones del desértico sur del país, donde aparte de servir para alimentar a la población, también se hace negocio por las propiedades cosméticas que presenta el producto, con una pulpa cargada de vitamina C.
Propiedades del higo chumbo
En el higo chumbo, menos las espinas, todo se aprovecha, aunque quizá lo más codiciado sea el aceite, considerado “milagroso” por sus propiedades. Este aceite se prensa en frío y es muy codiciado por la industria cosmética mundial, ya que es muy rico en ácidos grasos esenciales y vitamina E, lo que lo convierte en un excelente producto antienvejecimiento, antioxidante, antiarrugas, cicatrizante, nutritivo, hidratante y reafirmante.
Es también uno de los aceites más caros del mundo, ya que para hacer un litro hay que manejar apropiadamente una tonelada de higos chumbos y extraer unos 30 kilos de pepitas. Este es el motivo por el que el precio puede oscilar entre 800 y los 1000 euros/litro, por lo que se suele comercializar en pequeños tarros, con el fin de que el precio sea mucho más asequible.
Otros usos
Tras extraerse el aceite de las semillas, el residuo se muele y se seca, y sirve para hacer una harina muy fina, ideal para espesar sopas y realizar pasteles. También de las pencas u hojas de la chumbera se obtiene una harina, pero se necesitan unos 10 kilos de pencas para un kilogramo de harina, que después se añade a recetas, entre ellas la sémola del cuscús. Se trata de un producto muy rico en fibra, proteínas, vitamina E y ácidos grasos esenciales, pero una bolsita con 150 gr. suele costar más de 10 euros.
Por otro lado, la pulpa del higo chumbo es dulce y perfumada, además de muy jugosa, por lo que es utilizada para hacer mermeladas y sorbetes, que son ricos en calcio, vitamina C, magnesio, hierro y zinc. Una vez seca, también se puede utilizar para realizar té. Y en la última década se ha utilizado para hacer un vinagre gourmet, con un delicioso aroma afrutado muy sabroso, prácticamente nada de acidez y grandes virtudes olfativas y de sabor.
Se cree que el higo chumbo tiene propiedades antioxidantes y adelgazantes, mientras que el vinagre que se obtiene de la chumbera ayuda a regular el tránsito intestinal, favoreciendo la regeneración de la flora intestinal y fortaleciendo las defensas naturales, al tiempo que mejora la digestión.
Por otro lado, entre sus virtudes terapéuticas, algunos expertos consideran que el higo chumbo no solo reduce el nivel de azúcar en sangre, sino que también disminuye el colesterol malo, y es un excelente antiespasmódico, por lo que puede equilibrar el estado nervioso actuando de sedante. En las mujeres lactantes estimula la producción de leche, y en los regímenes sirve para suprimir el apetito por sus efectos saciantes.
En la agricultura
El higo chumbo también tiene una misión importante en la agricultura, especialmente en un terreno tan árido como el que ocupa el sur de Marruecos. Las chumberas constituyen una fuente de forraje durante todo el año y ayudan a regenerar los suelos agotados por el cultivo.
El higo chumbo es un buen fertilizante y protege el suelo de los deslizamientos de tierra, estabilizando al terreno arenoso y evitando el crecimiento de maleza, por lo que se utiliza para luchar contra la desertización y para conservar la flora y fana del lugar donde se asienta. Además, se ha utilizado tradicionalmente para delimitar huertas y granjas, y para impedir el paso de los animales salvajes.
La gran utilidad de las chumberas, unido a los grandes avances técnicos aplicados a la fabricación de productos que se extraen de todas las partes de la planta, ha hecho que cada vez se cultive más en Marruecos. Y en muchas ocasiones estos cultivos son explotados por cooperativas, como la cooperativa femenina Aknari Sbouya, que funciona en el Anti Atlas y trabaja desde 2004, aumentando año tras año su plantilla hasta reunir a más de una treintena de mujeres que sacan adelante la producción diaria gracias a las ayudas recibidas y la automatización de la cadena de procesamiento.
Moussem Aknari
En Ifni, además, se celebra el Moussem Aknari para impulsar la producción local con las miras puestas en el desarrollo sostenible, porque no hay que olvidar que en este territorio se produce la mitad de la producción natural de las chumberas, por lo que es una importante fuente de ingresos para la población.
En el evento, que se celebra en agosto y dura tres días, se exhiben los productos locales en stands y se ofrecen degustaciones culinarias. Además, hay competiciones deportivas, conciertos de música amazigh y hassani con artistas locales, mesas redondas y conferencias, y un carnaval tradicional que recorre las calles, herencia de la presencia española en la zona. Quizá lo más llamativo en este encuentro festivo sea la elección de Miss Chumbo y sus damas de honor, que pasan a ser las reinas del desfile.
Esta festividad se encarga de recordar la importancia de las chumberas como patrimonio natural a preservar, al tiempo que solicita una legislación específica que frene la exportación indiscriminada al extranjero sin control, como sucedió en su día con el aceite de argán cuando comenzó a comercializarse. Esta explotación masiva no regulada sería contraproducente para las cooperativas locales y los productores, y pondría en peligro parte del desarrollo económico de Sidi Ifni.
De momento, lo que se ha conseguido es el apoyo de las autoridades, que animan a los productores a asociarse en cooperativas y dotan de tecnología sus plantas de envasado y recolección. Gracias a las cooperativas gestionadas en su mayor parte por mujeres, la población local tiene una renta fija y mejores condiciones de vida.
Ait Baamrane
El cultivo de la chumbera en Ait Baamrane ocupa 40.000 hectáreas y cada año aumenta un 4%. En esta zona se cultivan tres variedades que se clasifican en dos categorías. Aissa es el nombre que reciben los higos chumbos disponibles entre junio y julio y Moussa los producidos de agosto a diciembre.
Marruecos es, actualmente, el primer productor mundial de higos chumbos, con una cosecha anual de 5 millones de toneladas. Le siguen Argelia, con prácticamente la mitad de la producción, Túnez, China y México. Y mucho más lejos, España.
La chumbera es hoy una parte importante de la económica de muchas zonas de Marruecos. El higo chumbo es utilizado para consumo, pero su planta frena la desertificación, evita con los corrimientos de tierra y forma parte de la economía local por las propiedades de su fruta, excelentes para la industria cosmética. A la espera de una regulación que impida su exportación masiva, su precio ha subido en los últimos meses como consecuencia de la sequía. La conocida como “la fruta de los pobres” de Marruecos, en estos momentos, comienza a ser inasumible para una gran parte de la población.







