Las emprendedoras avanzan con paso firme en Marruecos
Aunque las desigualdades de género en Marruecos aún persisten en el ámbito laboral, las mujeres emprendedoras continúan avanzando en este país, dejando claro que cada vez tienen más peso en la economía. Las universitarias ya aventajan a sus compañeros en cuanto a intención emprendedora, de manera que un 15,92% de las estudiantes se plantea emprender cuando termine la carrera, frente al 14,49% de los alumnos que se plantean esta opción.
Teniendo en cuenta que el emprendimiento es una herramienta no solo para el desarrollo personal, sino también para el desarrollo económico, la intención de muchas de estas mujeres es contribuir al cambio social y poder mejorar las condiciones de vida de sus comunidades, aunque para ello se tengan que enfrentar a las barreras culturales y sociales aún existentes en su país. Pero la motivación es más fuerte.
Empresas dirigidas por mujeres marroquíes
Solo el 14,6% de las empresas dirigidas por mujeres en Marruecos acceden a un crédito bancario. A pesar de ello, en Marrakech, el 17,6% de las empresas están dirigidas por mujeres, mientras que en Rabat esta cifra alcanza el 16,6% y en Casablanca asciende al 15,6%.
En áreas como la salud y la acción social el emprendimiento femenino alcanza el 40% en Marruecos. En un porcentaje similar le sigue el sector de los servicios, especialmente el referido a las áreas de peluquería, belleza y enseñanza. En cambio, solo el 10% de las empresas impulsadas por emprendedoras se centra en el transporte, las industrias extractivas o la construcción. Aun así, el número de negocios puestos en marcha por mujeres ha crecido un 20% respecto a 2017.
Estas cifras son especialmente significativas teniendo en cuenta que en 2022 la tasa de actividad femenina era de apenas el 19,8% y Marruecos ocupaba el puesto 139 de un total de 146 países en cuanto a oportunidades académicas para mujeres. Sin embargo, el acceso femenino a la educación está convirtiéndose en un importante agente de cambio, ya que permite a las mujeres conseguir los conocimientos técnicos necesarios para apostar por el emprendimiento.
Factores determinantes
Los centros universitarios, además de proporcionar formación específica para el emprendimiento y la oportunidad de adquirir habilidades necesarias para desarrollar un negocio, se convierten en incubadoras de ideas y escenarios donde poder acceder a redes de apoyo. En este sentido, las estudiantes de Grado, con acceso a programas específicos, se muestran más propensas al emprendimiento que quienes están realizando un doctorado y tienen su carrera más encauzada.
Por otra parte, uno de los factores más determinantes a la hora de emprender es el estado civil. Las estudiantes solteras se muestran más animadas a enfocar su carrera en el emprendimiento que las casadas, que están más limitadas por el peso la tradición. En estos casos, las responsabilidades adquiridas con familiares y el trabajo doméstico hace que tengan menos tiempo para formarse y poner en marcha sus negocios. Además, su situación civil les imposibilita, en muchos casos, asumir riesgos en cuanto al patrimonio familiar.
Dado que el emprendimiento ha demostrado ser un factor que impulsa el desarrollo económico, Marruecos ha hecho grandes avances para mejorar las oportunidades femeninas en el mercado laboral, comenzando por la adopción de políticas orientadas a a promover la igualdad de género y la inserción profesional de las mujeres.
Las leyes que se han reformado en los últimos años tienen que ver con la igualdad e salarios, el fomento de la participación de la mujer en el sector privado y la protección de derechos de madres trabajadoras. El Gobierno ha creado planes para asesorar y capacitar a las mujeres y los esfuerzos comienzan a dar resultados.
Marruecos como modelo
Un informe del Banco Mundial muestra que Marruecos es el país del norte de África con el entorno empresarial y legal más adecuado para las mujeres, recibiendo una puntuación de 75,6 sobre 100. Este avance hacia la igualdad de oportunidades significa que cada vez hay escenarios más prometedores para las marroquíes en comparación con otros países como Túnez (con una puntuación de 64,4), Argelia (57,5) y Egipto (50,6).
En este sentido, la publicación “Mujeres, negocios y la ley 2023”, que ha revisado la legislación de 190 países para examinar el impacto de los derechos de propiedad, la inversión y el acceso a la financiación sobre la capacidad de las mujeres para emprender, señala que Marruecos ha alcanzado la máxima puntuación en cuanto a la legislación sobre movilidad, lugar de trabajo y espíritu empresarial. Por todo ello, Marruecos destacada como un país ideal para que las mujeres del Norte de África puedan emprender en este país.
Retos que conseguir
El incremento del número de emprendedoras en Marruecos ha sido notable en los últimos años y las mujeres se encuentran con una realidad cada vez más favorable para poner en marcha sus negocios. Es indudable, además, que las marroquíes tienen una gran habilidad para identificar nichos de mercado y desarrollar negocios exitosos gracias a su resiliencia y determinación a la hora de superar obstáculos y aprovechar las oportunidades que se les presentan. Pero lo cierto es que todavía tienen que enfrentarse a grandes retos.
Uno de los más importantes es la conciliación entre vida familiar y profesional, ya una gran parte de las mujeres se enfrentan a la responsabilidad de cuidar de sus familias mientras gestionan sus negocios. Por este motivo, los expertos consideran que sería necesario promover políticas que sigan fomentando la igualdad de oportunidades, así como el acceso a la financiación, los recursos y las redes de apoyo.
De igual manera, también la colaboración entre el sector público y el privado es esencial para impulsar el emprendimiento femenino. También es clave la puesta en marcha de alianzas estratégicas entre empresas, Administración Pública y emprendoras, lo que podría facilitar el acceso a los recursos necesarios para que las mujeres pudieran impulsar sus negocios.
Los expertos también consideran que sería necesario establecer programas de financiación específicos para emprendedoras, incluyendo microcréditos con tasas de interés favorables, subvenciones y préstamos accesibles, con el fin de que las mujeres pudieran acceder a los recursos necesarios para iniciar y mantener sus negocios.
Programas de capacitación y otros recursos
Por último, es importante desarrollar programas de capacitación empresarial para emprendedoras más allá de las universidades, con el fin de que las marroquíes pudieran formarse en marketing estratégico, gestión financiera o habilidades de liderazgo. En este sentido, los programas de mentoría, que ponen en contacto a emprendedoras con líderes empresariales experimentados, también resultarían de mucha utilidad a la hora de aprender de las prácticas y experiencias de éxito de las compañías más destacadas de cada sector.
En cuanto al área de la conciliación laboral y personal, los expertos proponen proporcionar a las mujeres recursos que faciliten el cuidado de los hijos, sin olvidar que hay que continuar formando a la población para la creación de un entorno que valore el equilibrio entre la vida personal y profesional de las mujeres. En cualquier caso, pese a todos los obstáculos, las mujeres marroquíes siguen avanzando paso a paso en actividades de emprendimiento, impulsadas por una sociedad que cada vez valora más sus iniciativas. En los últimos años, Marruecos se ha convertido en uno de los países africanos que más impulsa el emprendimiento femenino, lo que ha hecho que las oportunidades para montar un negocio no dejen de crecer. Con ello se construye no solo una identidad personal, sino también social, como base de una realidad en la que todos salimos ganando.







