Eden Boutique Hotel: lujo fundido al Dades
Hay hoteles situados en parajes naturales que logran encajar a la perfección en el paisaje. Son establecimientos que cuentan con el añadido de unas inmejorables vistas, ofreciendo tras sus ventanales un espectáculo sin igual. El Eden Boutique Hotel, situado en Tamellalt, en pleno desfiladero del Dades, es uno de ellos. Se trata de un establecimiento de cinco estrellas y ambiente marroquí donde el lujo, más allá del que encontramos dentro de sus muros, se nos presenta también fuera de ellos en forma de acantilado rocoso con un vergel a sus pies.
Un oasis de lujo
Eden Boutique Hotel es el sueño de cuatro hermanos marroquíes hecho realidad. Pese a su reciente inauguración, ya se ha convertido en uno de los hoteles icónicos de Marruecos y desde el momento en que uno pone un pie en el establecimiento se sabe por qué.
Tras realizar el check in, uno de los trabajadores del hotel te acompaña a la habitación, aunque si tienes la suerte de coincidir con alguno de los propietarios, no dudará en hacerte un recorrido por las instalaciones, donde cada rincón está decorado con gusto de la mano de artesanos locales.
Algunas de las estancias cuentan con chimenea e incorporan una decoración combinada de mimbre, terracota y madera que ofrece un toque de calidez al ambiente. Tras las ventanas aparece la formación rocosa del Dades, con el exuberante valle situado justo debajo, que invita a dar un paseo para disfrutar de la naturaleza.
Arropadas con techos altos y sin escatimar en espacio, las habitaciones ofrecen ropa de cama de altísima calidad, así como albornoces, cafetera y tetera, y otros detalles que te hacen sentir como en casa tras un paseo por los alrededores, una jornada de senderismo o un paseo en bici organizado por el hotel. En un ambiente tan acogedor, es muy fácil dejarte seducir por la comodidad de tu habitación, pero el hotel posee diferentes zonas comunes que también merecen ser disfrutadas al máximo durante la estancia.

Jardín y piscina con vistas
El jardín es uno de los grandes encantos del Eden Boutique Hotel. En él se puede tomar un riquísimo desayuno continental, italiano o a la carta. Ya en el restaurante, la cena no tiene nada que envidiar a la de cualquier restaurante de alta cocina, con un menú fijo que va variando y que tiene en la frescura de los productos locales su razón de ser. Platos con mimo, exquisitamente preparados, de cocina mediterránea con ese toque marroquí que la convierte en única.
Para relajarse, nada mejor que probar las bondades de una piscina de hidromasaje o disfrutar de las tumbonas en la terraza solarium o la piscina infinita, con vistas a la formación rocosa “dedos de mono”. Ya por la noche, las luces van iluminando el jardín y la superficie escalonada de una arquitectura típicamente árabe, conformando así un espacio de ensueño, como recién salido de una leyenda.
Una vez dentro del alojamiento, se puede disfrutar de rincones de ambiente bereber, que permiten tomar un té acomodados sobre alfombras o disfrutar de un rato de lectura en cómodos sillones frente a los ventanales que muestran el paisaje montañoso como si fuera un lienzo.
En este lugar, en el que las paredes se decoran con objetos que evocan otras épocas y enormes fotografías de personas locales en sus oficios, el tiempo parece haberse detenido y el color rojizo de la terracota parece iluminarlo todo.
Un servicio exquisito
Otro de los elementos diferenciadores del hotel es la extraordinaria y cuidada atención que se ofrece a los huéspedes, a quienes se intenta satisfacer de manera individualizada en cada una de sus necesidades.
El establecimiento ofrece un servicio de trasladado para ir y volver del aeropuerto de Ouarzazate, situado a 125 kilómetros. También existe la posibilidad de alquilar bicicletas y coches dentro del alojamiento, y la estancia se completa con un servicio de planchado y la opción de contratar a un guía local en rutas alrededor del hotel.
El personal del Eden Boutique Hotel habla árabe, español, francés e inglés, y siempre permanecen alerta para satisfacer los deseos de los huéspedes y hacerles sentir cómodos durante su estancia. Hay quien se refugia en el hotel para trabajar y quien acude a él como un alto en sus vacaciones. Los hay que buscan disfrutar de los impresionantes paisajes del Dades y quienes desean pasar unos días de tranquilidad sumergidos en la lectura, la pintura o la meditación.
El Eden Boutique Hotel tiene el gusto por el detalle y el lujo de lo tradicional instaurado en sus cinco estrellas y su ambiente marroquí. Pero sin duda lo que le distingue, además de un servicio atento y profesional, y su exquisita cocina, son las inmejorables vistas que lo envuelven todo y dan sentido al establecimiento. Las paredes rocosas del Dades envuelven al hotel en un abrazo. Nada como disfrutar de su piscina y su jardín para asomarse a su inmensidad y a la paz que desprenden, sintiéndose integrado en un paisaje único y espectacular.







