Dris Bouissef Rekab Luque, un intelectual entre dos mundos
Dris Bouissef-Rekab Luque nació en Tetuán, de madre española y padre marroquí. Muchos le conocen por su labor literaria, pero entre las labores profesionales que ha realizado a lo largo de su vida también destaca su faceta como profesor universitario, traductor y periodista.
Su vida no ha sido fácil, pero si hay algo que siempre ha definido cada etapa es su sensación de estar entre dos mundos, el occidental y el árabe, sin llegar a pertenecer por completo a ninguno de ellos.
La historia de Paquita
Para entender la historia de Bouissef-Rekab hay que remontarse al matrimonio de sus padres. La familia de Paquita, su madre, llegó a Tetuán desde Andalucía para buscar una mejor vida. Las cosas no fueron como esperaban y a los 16 años Paquita tuvo que dejar de estudiar para emplearse en una zapatería y así poder contribuir a la economía familiar.
Poco tiempo después Paquita conoció a Mohamed, un marroquí que hablaba perfectamente el español y del que se enamoró perdidamente. Al poco tiempo decidieron casarse, en una sociedad donde los matrimonios de diferentes nacionalidades y religiones no eran bien admitidos por ninguna de las dos partes.
Paquita se enfrentó a su familia para poder casarse con Mohamed. Se hizo musulmana y dio a sus seis hijos nombres árabes. La familia tenía pocos recursos económicos y vivía en una nouala, una choza en las montañas, donde Dris pastoreaba el rebaño de cabras de su padre.
Fue en estos primeros años cuando Dris Bouissef-Rekab Luque comprendió que su vida se movía entre dos mundos. Cuando estaba jugando al fútbol con niños españoles no debía parecer marroquí, pero cuando lo hacía con marroquíes procuraba no parecerse a los españoles porque le españolizaban el nombre y se reían de él. “No sabíamos dónde situarnos”, comentaría el escritor años más tarde.
El peso del estigma
Paquita siempre tuvo claro que tenía que dar a sus hijos una buena educación para que tuvieran oportunidades en la vida. El empeño de su madre es el que le llevó a terminar la educación primaria, aunque tuvo problemas, ya que la formación era occidental y él tenía un nombre árabe. Con mucho esfuerzo, pudo cursar también la secundaria franco-marroquí en Casablanca, y a su lengua materna y paterna se le añadió el idioma francés, con el que publicaría sus primeras obras.
Tras acabar la primera parte de su educación se marchó a Francia para licenciarse en Filología Hispánica en Toulouse. Bouissef-Rekab hablaba perfectamente tanto español como dariya, el dialecto árabe, lo que le permitió ganarse una plaza como profesor de Lengua y Literatura Españolas en la facultad de Letras de la Universidad Mohammed V de Rabat.
Fue allí cuando comenzó una intensa actividad política desde la clandestinidad con su incorporación a la organización marxista-leninista marroquí Ila l-Amam. Fue detenido en 1976 y de los 20 años a los que se le condenaron, pasó más de trece en la cárcel. Allí hizo su tesis doctoral sobre cárceles españolas durante el franquismo y también escribió el libro A la sombra de Lala Chafia, un relato autobiográfico.
En 1989 fue amnistiado, pero como se le prohibió volver a su puesto como profesor universitario se dedicó al periodismo. En 1991 se exilió a España junto a su mujer y su hija. Aquí trabajó en diferentes puestos, tanto en traducción, como en periodismo y como técnico de una ONG. Sin embargo, el peso del estigma que sentía a consecuencia de su nombre árabe le hizo regresar a Marruecos, donde combinó su actividad docente con la literaria. “En España tenía muchos amigos y encontré gente de muy buen corazón, pero también sufrí mucho por el racismo”, señala el escritor.
Paquita en tierra de moros
En su último libro, Paquita en tierra de moros, editado en 2024, Bouissef-Rekab repasa la historia de su madre, una mujer valiente, según la define. La trama, de carácter autobiográfico, explora diversos acontecimientos históricos, como la guerra civil española y el colonialismo, mientras pinta al mismo tiempo un retrato de la vida cotidiana en Tetuán antes y después del Protectorado español, y las luchas interculturales que marcaron tanto la vida de su madre como la suya propia.
A diferencia de sus primeras obras, escritas en francés, Paquita en tierra de moros ha sido la primera que el autor ha elaborado en español. “Al querer escribir sobre mi madre yo no me veía hablando con ella en francés, porque nunca lo hice”, apunta el autor.
Además, en este libro es la primera vez que el escritor añade su segundo apellido, el materno, como seña de identidad a la hora de firmar. Paquita no ha llegado a ver la obra que narra su vida. Falleció en 2006, cuando el Alzheimer ya le nublaba la razón. De nuevo en su entierro surgieron los problemas por las procedencias y las religiones. Años más tarde, el amor a su madre se transformaría en el libro que cuenta la historia familiar.
Dris Bouissef-Rekab Luque, de padre árabe y madre cristiana, ha vivido siempre a caballo entre su origen marroquí y su procedencia española. De colaborar con la economía familiar pastoreando las cabras de su padre pasó a ser un escritor aclamado a nivel internacional, y en su último libro echa la vista atrás para explorar sus raíces y ese sentimiento de no pertenecer a ningún lugar. La dedicatoria de la obra resume bien lo que ha sido la vida del autor, siempre navegando en otros dos mundos: “Para mi familia, la cristiana, la mora y la atea”, se puede leer en la primera página.







