Ibn Battuta, el aeropuerto de Tánger levanta el vuelo
El aeropuerto de Tánger Ibn Battuta es uno de los primeros de su país en cuanto a número de viajeros se refiere. Lleva el nombre de uno de los viajeros y exploradores más importantes de Marruecos, nacido en esta ciudad, y no podían haber escogido mejor nombre para él, especialmente si tenemos en cuenta sus cifras. Con una capacidad para más de 1.250.000 pasajeros, la superficie del edificio sobrepasa los 12.000 metros cuadrados, mientras que la zona destinada a equipajes supera los 500 metros cuadrados.
Este aeropuerto está situado a 11 kilómetros al suereste de Tánger y es el hub principal de la aerolínea nacional marroquí Royal Air Maroc y la de bajo coste Air Arabia Maroc. Para llegar hasta las instalaciones o desplazarse a la ciudad una vez aterrizados hay que tomar un taxi, que se puede coger en la zona de llegadas. En 20 minutos, se llega a la ciudad, aunque hay que tener en cuenta que entre las 10 y media de la noche y las 5 y media de la madrugada, las tarifas son más caras.
Quinto aeropuerto de Marruecos
A Ibn Battuta se le considera el quinto aeropuerto de Marruecos en cuanto a número de pasajeros, aunque no deja de crecer y batir récords. Si en el año 2022 el tráfico aéreo comercial en los aeropuertos de Marruecos era de más de 20 millones y medio de personas, con un aumento del 82% respecto a 2019, el correspondiente al aeropuerto Internacional de Tánger Ibn Battuta también se batía su propio récord, alcanzando los 1.432.175 viajeros, frente a los 1.356.664 de 2019, en la era pre-Covid.
Esta cifra anual de pasajeros le ha catapultado directamente hacia uno de los lugares de honor de los aeropuertos más transitados de Marruecos. No es de extrañar teniendo en cuenta el gran número de vuelos con destinos nacionales e internacionales que llegan y salen de estas instalaciones. Entre ellos se encuentran destinos locales, como Casablanca, Nador, Fez o Agadir. Pero también destinos internacionales, como Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Málaga o Bilbao en España; París, Burdeos, Marsella, Lyon o Toulousse en Fancia; Rotterdan y Amsterdan en Países Bajos; Amberes y Bruselas en Bélgica; Colonia y Düsseldorf en Alemania; Milán y Roma en Italia; Jedah en Arabia Saudí y Lisboa en Portugal.

Rumbo a un extraordinario futuro
El aeropuerto internacional de Tánger Ibn Battuta muestra unas modernas instalaciones, adaptadas a personas con movilidad reducida, con rampas para acceder a la terminal y baños pensados para personas con necesidades especiales.
En el año 2008, con el aumento del tránsito aéreo, sufrió una remodelación, y actualmente presenta 7 restaurantes, una terraza y 23 mostradores de facturación. A finales del año 2023 tuvo lugar un nuevo lavado de cara, con unas obras de renovación que tenían como principal objetivo aumentar su capacidad.
Estas reformas se engloban dentro de un proyecto más importante, denominado “Quick wins”, que buscan dar salida a las necesidades a un tráfico aéreo que no deja de crecer, y que se espera que siga haciéndolo al menos hasta 2027, teniendo en cuenta que la tasa de recuperación de pasajeros después de la pandemia ha superado todas las expectativas que se tenían acerca del aeropuerto.
El motivo hay que buscarlo en un aumento de los vuelos tanto nacionales como internacionales, con numerosas compañías interesadas en dar servicio a la demanda de personas que quieren acercarse hasta Tánger, una ciudad cada vez más abierta al turismo y a los negocios.

Marruecos como sede del Mundial
Para acompañar a este aumento del tráfico aéreo, la Oficina Nacional de Aeropuertos (ONDA), encargada de la gestión del aeropuerto internacional de Tánger, ha proyectado una obra de gran envergadura, que tendría como colofón una nueva torre de control, diversas estructuras exteriores, como aparcamientos para 1.400 coches, y una nueva terminal de más de 55.000 metros cuadrados con capacidad para más de 3 millones y medios de visitantes. Con estas obras estaría cubierto el crecimiento del tráfico al menos hasta 2040.
Las obras se han acelerado, además, tras la denominación de Marruecos como sede del Mundial de Fútbol junto con España, en 2030. De momento, la financiación para acometer las obras, que también incluirán un estacionamiento de aeronaves, rampas de acceso y un alargamiento de la valla del aeropuerto, superan los 13 millones de dírhams. Si bien es una fuerte inversión, se entiende que el retorno de la misma será rápido, ya que la capacidad de pasajeros aumentará de 1,3 millones a 4,4 millones de visitantes al año.
La ampliación del aeropuerto Ibn Battuta vendrá acompañado, además, de nueva infraestructura viaria y una red de transporte que conectará el aeropuerto con el centro de la ciudad, para los pasajeros puedan acceder cómoda y rápidamente a las principales infraestructuras urbanas y no solo utilizando el taxi, como sucede actualmente.
Con las pasadas rehabilitaciones y las nuevas reformas en un horizonte no demasiado lejano, el aeropuerto internacional de Ibn Battuta de Tánger se puede decir que ya ha levantado el vuelo y se muestra imparable hacia los primeros puestos de los aeropuertos más utilizados de Marruecos.







