Bouchra Karboubi, árbitra de fútbol marroquí que abre camino
Bouchra Karboubi tiene 37 años y es árbitra de fútbol en Marruecos. Comenzó a jugar a este deporte siendo muy pequeña, cuando el fútbol era considerado un deporte esencialmente masculino. Pero, ante la falta de oportunidades para las mujeres, a los 14 años pensó que, si no podía seguir ligada a él como jugadora, quizá podría probar suerte como árbitra. Una elección que le ha llevado a hacer historia.
Con la fuerza de voluntad que le caracteriza, Karboubi terminó la carrera universitaria de Economía y Dirección de Empresas, y superó las pruebas para ejercer como policía en el Cuerpo de Seguridad Nacional de Meknes, puesto que ocupa actualmente. Pero su vida siempre ha estado ligada al fútbol. A pesar de la oposición inicial de su familia, su empecinamiento y decisión a la hora de romper moldes le han llevado a ser árbitro en la primera división marroquí y en las más destacadas competiciones internacionales.
Una infancia marcada por el fútbol
Karboubi nació en Taza, una ciudad de 150.000 habitantes situada al norte de Marruecos. Cuando era pequeña no existía el fútbol femenino profesional, lo que unido a la reticencia de su familia, muy conservadora, hizo que cambiara su sueño de ser jugadora por el de ser de árbitra.
Cuando su padre le vio arbitrar un partido femenino de categorías inferiores por primera vez, y disfrutar tanto en el campo, cambió su actitud y comenzó a apoyarla. En 2007, cuando se convirtió en árbitra nacional, ya se sentía tremendamente orgulloso de ella. “Un día le llevé a una reunión técnica y entendió perfectamente lo que significaba para mí ser árbitra. Desde ese momento siempre me han animado a dar lo mejor de mí y a llegar lo más lejos posible, e incluso me ha acompañado en más de un viaje”, señala la árbitra.
Karboubi fue arbitrando categorías superiores con un gran esfuerzo por su parte, ya que suponía desplazarse de punta a punta por las carreteras de Marruecos, en viajes muy largos que solo se soportaban tirando de vocación. Hasta que en octubre de 2020 hizo historia al convertirse en la primera mujer en arbitrar un partido de la Liga de Fútbol de Marruecos en más de 15 años, siguiendo la estela de Khadija Rzak, la primera mujer marroquí que arbitró un partido de la primera división marroquí.
Cuatro años antes, Karboubi conseguiría convertirse en una árbitra de fútbol internacional. Y solo dos años después, arbitraba en la Copa Africana de Naciones Femenina. En 2022, participó en la Copa Mundial Femenina de Fútbol Sub-17, y un año más tarde cumplía su sueño de ser arbitra en la Copa Mundial Femenina de Fútbol. “Arbitrar en un mundial es el sueño de cualquier colegiado”, manifestó cuando se hizo pública la decisión.
Ejemplo de igualdad
La carrera de Bouchra Karboubi está considerada un ejemplo de la igualdad que se pretende conseguir en el deporte. Tras arbitrar el partido de liga masculina marroquí, Karboubi señaló que era consciente de haber vivido un momento histórico. “Nunca lo voy a olvidar porque siento que todos los obstáculos que he tenido que superar no han sido en vano. Este es un regalo que compensa mis esfuerzos. Cuando salté al campo solo pensaba estar a la altura de quienes habían confiado en mí y no fallarles”, comentaba a los medios a finalizar el encuentro.
El partido de la liga nacional que arbitró e hizo historia fue el que enfrentó al Moghreb Tetouan y el Olympique Club de Khouribga. Su actuación en el Stade Saniat Rmel, ante 10.000 espectadores y con las cámaras de televisión presentes, fue un ejemplo de su buen hacer en el campo.
Asistida en banda por otra mujer, Fatiha Al-Jarmouni, su actuación fue inmejorable, a pesar de que tuvo que sacar cinco tarjetas amarillas y terminó expulsando al jugador local Hamza Hajji por doble amonestación en el primer tiempo. Cuando terminó el partido, los jugadores se acercaron a felicitarla, lo que, según manifestó más tarde, hizo que se sintiera aliviada. Inmediatamente después del pitido final su móvil se llenó de mensajes de su familia, sus amigos y sus compañeros policías. En los siguientes días la gente la reconocía en la calle y la felicitaba.
“Nunca he tenido ningún problema con un jugador o un club, lo que confirma que la mentalidad en este deporte ha ido evolucionando. Si conoces el reglamento y haces bien tu trabajo la gente te respeta, porque cuando una persona entra al campo no hay género. Mis decisiones son lo único que importa, no que yo sea una mujer. Lo más importante es estar muy centrada en el juego para tomar las decisiones más justas”, comenta Karboubi.
Fútbol femenino en Marruecos
El fútbol femenino en Marruecos no ha dejado de evolucionar, y ahora avanza imparable, especialmente con la aparición de “Las Leonas del Atlas”, la actual selección nacional femenina, que no solo ha llevado al equipo hasta lo más alto, sino que también ha propiciado un cambio de mentalidad en el país.
Con la imparable trayectoria de las jugadoras en competiciones como la Copa Africana de Nacionales de 2022 y el Mundial de Australia de 2023, Marruecos se encuentra volcado en apoyar al fútbol femenino que ha hecho vibrar a millones de marroquíes.
Mujeres como Bouchra Karboubi también han hecho posible este cambio de mentalidad. “Poco a poco la mujer va ocupando su papel en el fútbol. Si se le da la oportunidad de crecer y de encontrar un buen ambiente de trabajo, cada vez habrá más jugadoras y árbitras”, apunta.
Estamos en un momento en el que la FIFA ya no hace distinción arbitral entre el fútbol masculino y femenino, por lo que cualquier árbitro, ya sea hombre o mujer, puede aspirar a arbitrar cualquier competición, lo que ha hecho que la lista de mujeres interesadas en hacer carrera en el fútbol no deje de crecer. A Bouchra Karboubi la acompañan en las competiciones nacionales e internacionales nombres como la alemana Bibiana Steinhaus, primera mujer en arbitrar un partido de la Bundesliga masculina; la francesa Stéphanie Frappart, primera árbitra en la Supercopa de Europa masculina; o la suiza Esther Staubli, primera árbitra en un Mundial masculino.
Por su parte, Karboubi es consciente de que es un ejemplo para las niñas que quieren ser árbitras. “Siempre estaré aquí para servir de ejemplo a aquellas mujeres que deseen ser árbitras. No es un camino fácil, pero deben tener paciencia y trabajar duro porque este es un trabajo maravilloso. Solo hay que estar motivada y no rendirse nunca”.
De momento, su labor ha sido ampliamente reconocida. En Dubai se le entregó el Premio a la Creatividad Deportiva Mohammed bin Rashid Al Maktoum como Mejor Árbitro de Fútbol Árabe. En la cadena de televisión CNN se dijo de ella que “inspira a mujeres de todo el mundo” y ella replicó que “ser árbitra es un honor para mí, para mi familia, para mi país y para las mujeres africanas en general”. Bouchra Karboubi cambió su sueño de ser jugadora de fútbol por el de convertirse en árbitra. Compaginando su trabajo con su profesión como policía, ya ha arbitrado un partido de primera división en Marruecos y un mundial en Australia. Es la recompensa a un trabajo duro y a una época en la que nunca se permitió dejar de soñar.







